Una adivina en una carpa. (El pasado es el camino hacia el futuro).

Un joven moreno de pelo enmarañado, se paseaba por la feria sonriendo a toda mujer con la que se cruzaba, si esta iba acompañada disimulaba inclinando su sombrero puntiagudo.

Acababa de tocar junto a otros jóvenes músicos, no pertenecía a ninguna banda pero de vez en cuando se unía a alguna para aumentar sus ganancias. Desde hacía algún tiempo ésta era su forma de vida, era un nómada que vagaba de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad, de región en región, cantando historias. Su única posesión era su laúd, el cual había ganado en una partida de cartas en la que pensó que perdería la vida.

Él era su jefe y su destino, viviendo la vida de una forma despreocupada y siempre que podía, al estilo de Aristipo. A la única persona que debía pleitesía, era a sí mismo.

Deambulaba por la feria como buscando algo, aunque no sabía qué, todas las ferias, ciudades y personas le parecían iguales, hasta parecía ver siempre los mismos rostros. 

De pronto algo llamó su atención. Al fondo, detrás de un gran árbol pudo distinguir una carpa de telas granates y azules con el símbolo de la luna y el sol grabados en un trozo de madera.

Era la carpa de un adivino. Ésto si era novedoso, su curiosidad le llevó hasta la entrada.

—Entra no te quedes ahí parado- Salió una voz de mujer suave y pausada del interior.

Su curiosidad iba en aumento. Traspasó la tela y se coló en el interior. Dentro solo había un candelabro de pie con velas casi consumidas. Una tosca mesa y una mujer delgada de tez oscura, que le miraba de forma penetrante con unos enormes ojos de gato. Se sintió intimidado.

—Acércate por favor me gustaría leerte las manos.
—No tengo dinero – dijo bajito el muchacho

Ella sonrió y extendiendo su mano le ofreció asiento. Él se acercó con torpeza y se sentó en el borde de la silla.

—El destino te ha traído hasta aquí- el chico soltó una carcajada y se acomodó en la silla.
—No creo en el destino.
—Las estrellas tienen un mensaje para ti.
—No me interesa nada de lo que tengan que decirme, a no ser que sea a que hora terminas…
—No te sirve de nada eso conmigo, Ivo.—La voz de la mujerarquía se hizo más grave y pronunció su nombre como masticándolo. El muchacho se cuadró, no le había dicho como se llamaba en ningún momento—. Por favor dame tu mano.

Ivo extendió su mano sin dejar de mirar a la mujer, tenía el pelo moreno, largo y rizado que le caía sobre los hombros y bajaba hasta el pecho. Sus ojos avellana y rasgados de mirada cristalina le atravesaron. Carraspeó. Ella cogió su mano y pasó dulcemente la yema de sus dedos recorriendo cada surco de su palma.

—Hay muchos callos en tus manos a pesar de tu edad.
—Soy músico.
—Cargabas algo más pesado que un instrumento —continuó ella sin hacerle mucho caso—. Te burlas de la vida porque crees que ella se burló de ti antes. Te equivocas, todo sucede por algo y ese no era tu destino. La muerte aunque dolorosa no debería ser tu final sino tu principio. Llegará el momento en el que debas volver a sacar tu voz y rasgar algo más que las cuerdas de tu laúd. Déjate llevar y el camino te mostrará la llama que te traerá la paz. Perduraras en el tiempo pero quizás no de la manera que esperas. Debes estar atento a las señales y dejar las máscaras fuera o tú nunca podrás a ser tú. Aprende a leer a través de los muros y escucharas la música que anhelas en tu interior. Pronto será pronto aunque tardarás en saber, tus vestimentas son pesadas. Todo lo que has sido te ha hecho ser lo que eres. —La mujer soltó su mano y respiró hondo—. Ahora vete y encuentra la senda que ha sido marcada para ti.

Ivo se levantó sin mediar palabra, de manera instintiva bajo los ojos hacia su mano, cerrándola de inmediato en un puño. Sin dejar de mirar a la mujer se acercó hacía la salida.

—¡Ah! Recuerda que la mano que blande la espada y la pluma, está formada por cinco dedos unidos que sienten de forma independiente.

Ivo traspasó la cortina mientras los olores y los ruidos de la feria le devolvían al lugar.

—Maldita chiflada —dijo escupiendo al suelo pero sus palabras habían calado hondo él.

Se dió media vuelta encaminando sus pasos hacía una barraca de madera mal puesta donde se agolpaban mujeres y hombres, se escabulló entre ellos y poniendo unas monedas en la barra improvisada, le gritó a una mujer rolliza que estaba detrás.

—Cariño, sírveme lo más fuerte que tengas hasta que deje de hablar —”y de pensar” se dijo para sí.

La tabernera cogió un cuenco de madera y vertió sobre él un líquido amarillento con olor a fruta podrida. Ivo cogió el cuenco, bebió de golpe notando como le quemaba la garganta se limpió la boca con el reverso de su camisa y se lo tendió nuevamente a la mujer.

La luz del mediodía penetró en sus ojos, trató de incorporarse pero en vez de eso vomitó y cayó de espaldas volviendo a perder la consciencia.

—Vamos gandul aquí ya no hay nada para ti. —Ivo emitió un gruñido y se giró.

Se incorporó de golpe al notar el agua fría calándole. Abrió un ojo con mucho esfuerzo, delante de él se dibujaba la silueta de un hombre corpulento calvo y con una espesa barba, en su mano agarraba un barreño. Ivo alargó la mano buscado su laúd. Lo agarró soltando un suspiro de alivio

—Si no sabes mear no deberías beber. Ahora lárgate, ya no queda nadie más.

Ivo se incorporó despacio y miró a su alrededor, no quedaba ni rastro de la feria, si no fuera por su terrible resaca pensaría que había sido un sueño. Las piernas y el cuerpo empezaron a moverse por impulsos. El hombretón le estaba empujando.

—Si te das prisa aún puedes alcanzar la caravana que pasa por aquí.
—¿A dónde va?
—¡Y yo que sé, lejos de aquí! ¿Acaso te importa?

Ivo se miró la mano y movió la cabeza negando. Los cascos de unos caballos acercándose terminaron de despertarle, miró hacia donde hacía unas horas había estado la carpa de la adivina, soltó un exabrupto y echó a correr hacia el camino.

Fragmento del libro “La armonía se resquebraja”

7 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Olga ©Rubal dice:

    ¿Es un fragmento de un libro que tienes publicado o que está en proceso de escritura?

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    1. KativaWorks dice:

      Está en fase de edición- corrección y posterior publicación 🙂 pasito a pasito. Gracias por estar y comentar. Un abrazo seguimos conectados.

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  2. Olga ©Rubal dice:

    Tiene muy buena pinta y muy buen ritmo (y no es un tópico). Gracias por compartirlo y adelante. Trabajo y coraje. Un abrazo

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    1. KativaWorks dice:

      Muchas gracias Olga 🙂 Ya hemos subido otros fragmentos a este blog, es un proyecto grande cuyo armazón esta montado solo faltan los detalles, era tan grande que decidimos primero empezar por abajo, ir aprendiendo poco a poco y fue cuando sacamos el libro de relatos “Otro Sentido” Y el de poesía “Si el alma pudiera hablar” pero sin abandonar la novela ;-). Mil gracias por tus palabras y apoyo, Eso es trabajo,coraje y (añado) contancia e ilusión. Un abrazo seguimos conectados!!

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      1. Olga ©Rubal dice:

        Pues estaré atenta. Gracias a vosotros. Estamos conectados! 🙂

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  3. Lothrandir dice:

    Muy interesante, y adictivo. Queremos más, y también la novela terminada, pero eso lleva su tiempo. Enhorabuena y gracias. Un saludo, compañeros.

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    1. KativaWorks dice:

      Sí que lleva tiempo pero ahí vamos pasito a pasito. Gracias por comentar y por tu apoyo😍 Iremos subiendo más.

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