Coartada Perfecta

Era hermosa, realmente hermosa. Y a la luz escarlata del atardecer se veía aún más hermosa con sus cabellos rojizos acariciados por el sol. Ella le miró con una sonrisa de medio lado, traviesa con sus ojos esmeralda, y en ese momento él supo que haría cualquier cosa por ella, cualquier cosa.
—¿A qué hora viene tu marido? —preguntó nervioso ante la posible respuesta.
—Aún falta un rato, tenemos tiempo.

Se desvistieron meticulosamente, él bastante nervioso y ella segura de si misma, con esa seguridad que despierta una atracción incontrolable en los hombres inseguros, como él, apenas se atrevía casi a mirarla y no sabía muy bien si sería capaz de tomarla. Y eso que era todo un hombre de casi dos metros, un hombre que había perdido la cabeza. Se conocían desde hacía poco tiempo, sólo habían tenido un encuentro fugaz en el baño de un after, uno sólo había bastado.
—¿Estás segura de lo que vas a hacer?
—La pregunta no es si yo estoy segura —respondió ella con una mirada de leona dejando caer la ropa al suelo—. La cuestión es si estás dispuesto a hacerlo.
No le dio tiempo a responder, se abalanzó sobre él y dio rienda suelta a sus pasiones hasta que cayeron exahustos sobre la cama, aún jadeando por recuperar la respiración.

—No me has respondido —preguntó ella.
—¿No te ha servido eso como respuesta? —contestó perdiéndose en sus pupilas—. Haría cualquier cosa por ti.
Ella sonrió dispuesta a abalanzarse de nuevo sobre él cuando les interrumpió el ruido de llaves que llegaba desde la puerta.
—¿Hola, cariño? Ya estoy en casa —gritó el hombre al tiempo que entraba cargado de bolsas de la compra—. He recorrido media ciudad, no hay forma de encontrar mascarillas. ¿Cariño, hola?

Arrojó las llaves sobre el cuenco de latón de la entrada donde las dejaba siempre pero no escuchó el ruido del metal al caer porque una bolsa de plástico surgió de la nada cubriéndole la cabeza, intentó respirar, forcejear, pero fue inútil, las fuerzas le abandonaban mientras convulsionaba . En su última visión pareció distinguir, al otro lado del plástico, la sonrisa gélida de la que había sido su esposa hasta ese momento.

El cuerpo cayó al suelo desplomado, sin vida.
—¿Y ahora qué?
—¿Ahora? Ahora a esperar —respondió ella con un sonrisa de satisfacción—. Cuando todo esto pase, sacaremos el dinero de las cuentas, y tú y yo podremos comenzar una nueva vida muy lejos de aquí.
El corazón aún le bombeaba sangre muy rápido del esfuerzo, sentía las pulsaciones golpearle en la sien, de pronto sucumbió ante las dudas, la inseguridad.
—Dios mío… ¿qué hemos hecho? —De pronto le dominaron los nervios— Hemos… hemos asesinado a tu marido,

—Escucha —ella le tomó de las manos, apretando fuerte, sintió sus uñas clavarse dentro de la piel y agradeció que el dolor le hiciera recobrar la razón. —Escúchame. Te lo voy a volver a repetir, está todo pensado, no va a pasar nada. Cariño, con lo que está pasando ahí fuera… están las morgues saturadas de cadáveres, no se hacen autopsias —acercó los labios sin dejar de clavarle las uñas y le susurró al oído poniéndole el vello de punta—, pero además, lleva dos semanas en casa de baja por estar enfermo. Es una cifra más entre miles.

Su voz tenía el poder de amansarle, casi era hipnótica. Se despidió de ella con un beso frío, nada que ver con los que le había dado hacía unos minutos, como si la pasión se hubiera asfixiado a la vez que su marido. Lo había hecho, había matado a una persona y según ella nadie lo descubriría nunca. ¿Podría vivir con aquel secreto? Por supuesto, era el secreto de los dos, la prueba de su amor con el que iniciaban la nueva vida lejos de la presión de la rutina. La llamó al día siguiente muy temprano cuando despertó, pero el teléfono estaba apagado. Nunca más volvió a saber de ella.

8 Comentarios Agrega el tuyo

    1. KativaWorks dice:

      Muchas gracias e.vil. Un enorme abrazo, seguimos conectados!!!!

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  1. Clara dice:

    Gélido. ….

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    1. KativaWorks dice:

      🙂 hay que tener algo de frialdad para cometer ciertos actos jejeje Gracias por tu tiempo Clara. Un abrazo seguimos conectados!!

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    1. KativaWorks dice:

      Oh! Mil gracias María Jesus Beristain. Nos alegra que te guste 🙂 Un abrazo, seguimos conectados!!

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  2. erotismoenguardia dice:

    👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼 buenísimo!!

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    1. KativaWorks dice:

      Gracias!!!! 🙂 🙂

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