Amor Seco

—¿Me querrás algún día?—preguntó Él.—Cuando mares y océanos sequen su última gota—contestó Ella. Él era un Dios todopoderoso y sin embargo sentía que de nada servía tanto poder si no podía ganar el corazón de su Diosa. Desesperado absorbió hasta la última gota de mares y océanos, de ríos y lagos. Dejó el mundo seco…